Sobre Martín Yusti

La fotografía y yo ...

Mi afición (adicción, quizá) a la fotografía viene de antiguo. Empezó en mi más tierna infancia, con una cámara Werlisa que me regalaron al hacer la primera comunión, y se consolidó cuando, siendo estudiante de derecho en la Complutense, en el colegio mayor Marqués de la Ensenada, me enseñaron a manejar una vetusta ampliadora Durst, con la que hice mis primeros pinitos en esto del revelado fotográfico, por supuesto en b/n.

Años después, acabada la carrera y ya trabajando (nada que ver, ni de lejos, con la fotografía), conseguí montar mi propio laboratorio en un cuartillo de casa, con el que me atreví incluso con el color, especialmente gracias al cibachrome, que me permitía pasar al papel mis  diapositivas sin pasar previamente por el negativo.

¡Qué tiempos aquéllos de reveladores, baños de paro con olor a vinagre, blanqueadores, fijadores, filtros de todo tipo, litros y litros de agua para lavar las copias... y horas y horas de lamparitas rojas o de oscuridad total, para descubrir a la luz del día que la copia te había quedado subexpuesta, o sobreexpuesta, o con un tremendo manchurrón en el lugar más inoportuno! Los que no han pasado por eso no saben lo que se han perdido... y mejor que no lo sepan.

En cuanto a mis equipos fotográficos, desde aquella Werlisa infantil, pasando por mi primera reflex, una Nikon FM (totalmente manual) que me enseñó a manejar sensibilidades, tiempos y aberturas, y por la segunda, una Canon EOS 50E (en realidad, la Elan II E, ya que me la trajeron de Estados Unidos); llegué a la era digital de la mano de la HP Photosmart 850, he disfrutado mucho con mi Canon EOS 350D y con mis pequeñas Panasonic Lumix DMC-FX7 y FX9, y ahora espero disfrutar más con la 5D y con la Leica D-Lux 3. Todo ello sin haber conseguido nunca tener la cámara de mis sueños fotográficos, que era una Hasselblad.

Por lo demás, decir que mi biografía comienza junto al Mediterráneo, mirando hacia el Sur, y que después de muchos años entre La Mancha y Madrid, habito ahora en La Rioja, donde me dedico, en materia fotográfica,  sobre todo a los paisajes.

En este tiempo he expuesto unas cuantas veces mis fotos, dos en Toledo (gracias, Mónica, del café-teatro Pícaro), una en Ciudad Real (lo mismo a Juan, del Continental), la penúltima en Calahorra, con la inestimable ayuda de Maru y Alex, y la última, también en Calahorra en la galería Espacio Abierto (Gracias, Pilar).

Por cierto,  Martín Yusti no es mi verdadero nombre, o al menos no totalmente. Martín y Yusti son mis 5º y 6º apellidos, es decir: los segundos apellidos de mis abuelos paterno y materno, respectivamente. Ya sé que es algo complicado, pero da igual. El caso es que buscando un "nombre artístico" para poner en mis fotos se me ocurrió éste, como se me podría haber ocurrido cualquier otro.

Pues ya sabes algo de mi. Ahora, si quieres contarme tú algo, o simplemente comentar alguna de las fotos, escríbeme.